Lunes, 17 Febrero 2025 16:34

Bébédjia , a 13 de febrero de 2025

Valora este artículo
(0 votos)

Bébédjia , a 13 de febrero de 2025

Cuando vine por primera vez a Saint Joseph, nadie sabía para qué servía un médico rehabilitador. La mayoría ni sabía que mi especialidad existía (o sea, como en España pero un poco peor ?).

El caso es que en 2017 Sor Elisabeth debió pensar que por dedicarme al tema osteoarticular, yo debía de ser una persona habilidosa y me encargó mi primer reto: montar una bicicleta estática entera. La caja estaba llena de piezas de todos los tamaños. Las instrucciones, en chino. Y yo, que jamás he sido capaz de armar un lego (más allá de apilar las piezas para construir los 4 muros de una casa) fui ensamblando la cosa con éxito. ¿La suerte del principiante trabajando bajo presión?Probablemente. Pero ellos no lo sabían y, desde entonces, me traen todo tipo de aparatos para que yo los repare.

El año pasado me entregaron unos monitores y un concentrador de oxígeno que habían dejado de funcionar. Externalicé el tema de los monitores (que tiene su mérito, ojo…llevaban casi un año como meros elementos decorativos y a NADIE se le había ocurrido meterlos en una bolsa y llevarlos al de mantenimiento) pero me lié la manta a la cabeza con el tema del respirador y… voilà! Chisme funcionante.

Desde que pisé la pediatría este año me persigue Pelagie (la jefa de enfermería de pediatría) para que le monte un aspirador rústico que alguien les regaló. Ellos lo habían intentado sin éxito. Aparentemente no debía tener gran misterio: unos tubos, unos filtros tipo yoyós aplastados, un vaso grande y un pedal que mueve una especie de estructura que debe conectarse a un manómetro. Muchas menos piezas que la estática china.
He encontrado unas instrucciones con la letra de tamaño similar a la de los ingredientes de un paquete de galletas lleno de colorantes y “E”s que nadie quiera que leas (bendita cámara del móvil) y, a bote pronto, no faltaban piezas.
He empezado a meter los tubos en los diferentes pitorros mientras divertido, me observaba Vincent, uno de los enfermeros más apañaos. Todo cuadraba más o menos salvo por cierta holgura de el tubo más grueso y que me sobraba un pitorro. Mete aquí, prueba así, tapa este agujero, llena el vaso, adapta una sonda, dale al pedal y……NADA.
Busca un tutorial o una foto mejor en internet…NADA.
Dale al pedal, quita agua, pon agua…NADA. El manómetro, muerto.

Llegados a este punto he pedido ayuda a Sara y a Carmen quienes me han confirmado que ellas lo habrían hecho exactamente igual. Hemos lanzado un mensaje de socorro a un chat de 444 cooperantes y, mientras esperaba respuesta, he seguido dándole al pedal y añadiendo y quitando agua al vaso, que mi madre es de Aragón y yo algo habré heredado.
De repente, aquello ha empezado a funcionar, no entiendo muy bien cómo ni por qué. Abrazos, risas, fotos y, para mi desgracia, mis compañeros siguen pensando que formo parte del increíble grupo de seres humanos mañosos.

¿Siguiente reto?

Visto 25 veces

Deja un comentario

Asegúrese de introducir toda la información requerida, indicada por un asterisco (*). No se permite código HTML.

Información

© 2014-2025 ¡EnganCHADos!   

Email: contacto@enganchados.org

Hospital Universitario de Fuenlabrada
C/ Camino del Molino, 2
28942 - Fuenlabrada

Comunidad de Madrid

 Aviso Legal

Telefonos

618 271 306      Politica de cookies