Bébédjia, a 15 de febrero de 2026
A FUEGO LENTO
Preciosa canción de Rosana.
Hoy toca reflexión y descanso.
Bueno… más bien reflexión, porque ayer Javi Mayor organizó un fiestón de San Valentín y se nos fue un poco de las manos.
Hoy hace una semana que llegamos (¿YA??) y hemos hablado y vivido tanto que parece que llevamos aquí un mes.
Este año la misión la compone un variadito de seres humanos especiales y buenrrolleros, capaces de arrancarte las penas y llenar el día de historias de vida tan distintas que resulta absolutamente imposible aburrirse.
Ingredientes de la expedición:
Javier Mayor. El Koró.
¿Qué os voy a contar de él que no os haya contado ya todos estos años que llevamos viniendo -y viviendo - juntos…?
Su hiperactividad, combinada con su generosidad y su sentido del humor, convierte a este pedazo de cirujano en el aderezo cohesivo que tanto se agradece en este tipo de misiones. A todos nos envuelve, a todos nos une. No busca destacar , pero todo sabe a él. Podría ser perfectamente el tomate frito: la base de nuestro exótico plato.
Cris. El hada Primavera
Nuestra hada madrina. Antes de convertirse en hada fue enfermera y superadora de unos cuantos reveses vitales. Sabia, positiva, contagiadora de ilusión y contadora de historias que nunca dejan de sorprenderme. Como las misioneras mexicanas, también es pequeña… pero picosa.
Con su frescura inesperada y esa mezcla perfecta de dulzor y acidez, ella sería un sabroso mango.
Sara. Mi Sara.
Su sola presencia —aunque esté profundamente dormida— me hace feliz. Generosa, ocurrente, solidaria… y tan, TAN divertida.
Creo sinceramente que la felicidad del grupo depende de ella.
Esta enfermera de UCI es, clarísimamente, la sal.
Y llegan ahora los ingredientes de última incorporación.
Javi Pequeño.
Ha sido una sorpresa maravillosa. Hablando con él antes de la misión ya intuía que sería ,divertido, risueño , trabajador y fail convivir con él. Es, además, ngenioso y un grandísimo profesional.
Aquí no hay cuidados intensivos, pero su presencia en quirófano, reanimación y medicina está siendo fundamental y enriquecedora. Aporta energía, combina con todos y, cuando aparece, lo cambia todo.
Este maestro del “¿qué preferirías?” es el ajo dorado de nuestra composición.
Myriam -Mimi para los amigos-.
Alta, esbelta, elegante, con unos ojos azules profundos y unas gafas tan especiales como ella. Nuestra anestesista.
Sin buscar protagonismo y sin hacer ruido, está siendo esencial para que las cirugías se desarrollen con seguridad y para formar al personal que tomará el relevo del ya jubilado Abdulaye.
Reconforta y equilibra al grupo. Aporta un dulzor profundo y silencioso; sin ella el plato no sabría igual.
Creo que Mimi es la cebolla lentamente pochada: porque aunque la cebolla conoce bien las lágrimas, también sabe transformarlas en dulzor.
Y yo misma. Paula. Nepintenbaye.
A mí me gustaría ser el caldo de este guiso, porque soy quien soy gracias al contacto continuo con mis compañeros de misión y con la gente que quiero.
Si soy el caldo - hecho a fuego lento desde 2017 -quizá sea para aportar ese calor que hace que, incluso aquí, todos podamos sentirnos un poco en casa.
Si soy el caldo, podré recoger todo lo que cada uno de mis compamigos aporta.
Falta proteína…
Javi Pequeño: ¿le echamos atún en lata al platillo? ?



