Bébédjia a 19 de febrero de 2026
Mientras tanto, la vida
Hoy resuena Here Comes The Sun en mi cabeza.
O, más bien, en el corazón.
La canturreo a lo bajini mientras voy de aquí para allá: de la pediatría a la medicina, de la medicina a la maternidad…..y de la maternidad a la felicidad.
Y es que la herida de ayer ya empieza a cerrar.
No es solo que estemos de celebración -que Javi pequeño hoy da otra vuelta al sol-.
Influye, claro, pero no es lo determinante.
Tampoco lo es que la habitación bonita haya alcanzado por fin el cien por cien de ocupación después de haber rescatado de la urgencia a los cuatro neonatos que siguen mejorando cada día.
Lo que realmente ha cambiado el día - y la semana, quizá hasta el mes - es el milagro que ocurrió ayer, cuando aún intentábamos digerir la partida de Adán. Porque mientras aquel precioso niño abandonaba la sala de urgencias convertido en ángel, bajo la —extrañamente— inmutable mirada de su padre, su madre, a pocos metros de distancia, daba a luz a tres bebés sanos y perfectos.
Dos acontecimientos —uno trágico y otro luminoso— sucediendo exactamente al mismo tiempo.
Hoy han acompañado mis pasos Here Comes The Sun y una sonrisa amplia -la nasara parece un poco boba, me dicen sus caras- pintada de rojo entusiasta.
Porque aquí, incluso cuando todo se rompe, las grietas dejan pasar el sol.